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20 de agosto de 2020

Una vida sin ti

Ahora, ocioso 
me pongo a pensar.
Ahora, distraído
me pongo a imaginar.

¿Cómo sería una vida sin tu cariñosa sonrisa?

Como una noche sin oscuridad.
Como una estantería sin libros.
Como un pez sin poder nadar.

¿Cómo sería no volver a ver tu tierna mirada?

Como una marea sin mar.
Como un pájaro sin alas.
Como una canción sin compás.

¿Cómo sería el olvidar tu nombre?

Como un carnaval sin disfraz.
Como un samurai sin katana.
Como una sopa sin pizca de sal.

¿Cómo sería una vida sin ti?
Como... Sería como...
No podría imaginar una vida si tú no estás.






11 de agosto de 2019

Ruptura

Es el reloj de arena
que va en contra de la gravedad.
El tiempo se ralentiza,
casi se detiene.

Cuentas cada segundo,
cada suspiro.

Tus pulsaciones se detienen,
tu corazón ya no responde,
acaba de ser hecho añicos.

Observas con detenimiento,
con amor y dolor,
la espalda de la persona
a la que tanto amas
dejándote con su último 'adiós'.

Ahora estás como un muñeco de hojalata:
frío, rígido y sin corazón.



30 de septiembre de 2017

Más que un mote

-Nunca te lo he preguntado, pero… ¿por qué siempre me llamas así?

+¿Así cómo?

-Luciérnaga. Sabes que no me gustan los bichos.

+¿No lo adivinas?

-Pues como no sea porque brillo en la oscuridad…

+Jajajajaja, no es eso exactamente, pero por ahí van los tiros. Sigue pensando.

-Mmmm…

+¿Ya lo has adivinado?

-No.

+Entonces, ¿por qué sonríes?

-Porque me acuerdo de la primera vez que me llamaste así.

+¿En serio? Yo no me acuerdo.

-Yo lo recuerdo perfectamente.
Hace dos años, te vi llorando en tu portal y me acerqué. Al preguntarte qué te pasaba, me contaste que a tu perro lo habían atropellado esa mañana. No sabía qué hacer, nunca te había visto tan destrozado, e hize lo primero que se me pasó por la cabeza. Te abracé. Y tú apoyaste tu cabeza en mi hombro y me dijiste algo, pero no llegué a enterderte. Pero cuando tres días después me llamaste así, lo entendí.

+Vaya, no me acordaba.

-Y ahora lo entiendo. Soy luciérnaga porque brillo cuando todo se vuelve negro.

+Así es. Eres la luz que me ha guiado durante este tiempo. Sin ti estaría perdido. Eres mi luciérnaga.




13 de mayo de 2017

La noche para un sí

Hoy es la noche en la que tengo todo preparado para un “sí”.

Todo a punto, listo, preparado y ensañado. Me apresuro al punto en el que dará un cambio a mi vida, pues llego tarde por culpa de mi incesante perfeccionamiento en mi aspecto, a mi parecer, detalladamente cuidado para tal ocasión.

Allí está. Me saluda con la mano, la saludo, nos saludamos. Una sonrisa me encuentra y yo le muestro su reflejo. Espectacular, excitante, pero, eso sí, muy nervioso. Las próximas fueron horas de diversión, risas, colegueo y algún que otro piropo por mi parte.

La noche acabó con un largo y estimulante paseo bañado por la luz innatural y amarillenta de las farolas. Pasamos por el sitio perfecto escogido por mí, un banco recogido de miradas indiscretas y de oídos chismosos. Nos sentamos.

8 de marzo de 2017

Un hueco en el corazón

En forma de mujer
en mi corazón hay un hueco,
que consiguió hacerse camino
a través de mi pecho.

De tu melosa voz
aún resuena el eco
que escapa, entre tus dientes
de porcelana, un te-quiero.
Mientras yo tragaba mi verdad.

Por ti, aparté mi deseo
de tenerte entre mis brazos.

Por ti, dejé de serte sincero,
para que pudieras volar
a favor de tu propio viento
y encontrar la verdadera felicidad.

27 de enero de 2017

El ladrón de tus besos

Por una mirada tuya
desfallezco de hambruna.

Por uno de tus suspiros
me ahogo en un grito.

Por ser el ladrón de un beso
de impaciencia muero.

24 de diciembre de 2016

Sé lo que quiero

Con simplemente una de tus miradas,
con sólo ver tus mejillas rosadas,
sé lo que quiero...
Un beso de tus labios
es todo lo que yo quiero.



16 de diciembre de 2016

Recuerdos inflamables

Es volátil el recuerdo
de un amor pasajero.

Frágiles recipientes
los momentos de dulzura,
los que aún el corazón guarda
se muestran alicientes.

Los que con brevedad duran,
como fotos que prenden
al rozar la llama del olvido
y se esparcen en ígneas virutas.

Rocío mis lágrimas
a fin de extinguir la magmática mancha,
mas, ya es tarde para mis felices recuerdos,
de tristeza se ha ennegrecido mi ánima.

La mejor parte de mí
se fue sin remedio, ni fin.



20 de noviembre de 2016

Tres rosas

Una rosa por cada beso,
por cada caricia,
por cada intento
de convertir aquello en pericia.

Una rosa por cada risa,
por cada momento,
por cada sonrisa
al decirte lo que siento.

Sólo me queda una rosa,
y es para ti,
 para la mujer más hermosa
que me hizo sentir así.

Mi última rosa
para mi último amor. 




30 de octubre de 2016

Una flecha y un puñal

Una flecha de oro
me hizo enamorar,
me hizo por un instante volar.

Mas, un puñal medio roto
se cernió sobre mi felicidad
y el corazón me hizo sangrar.

Ya no lloro, ni miento.
Ya no odio, ni entristezco.
Ya no quiero, ni agradezco.
Ya no amo, ni siento.

Ya no hay más corazón que herir,
pues hace tiempo que dejó de latir. 

14 de febrero de 2016

Una noche mágica

Tus labios carnosos
se posan sobre mi nuca,
tus dedos finos
se agarran a mi costado.

Tus caricias son mi droga,
tú eres mi locura.

Tus susurros son brisa,
tú eres mi vida.

Siento el roce de tu pecho en mi espalda.
Siento el embriagador aroma de tu perfume.

Tus ojos me gritan verdades
que se volverán secretos
en esta mágica noche.



19 de agosto de 2014

Un secreto enterrado en el corazón

El dolor me invade por capricho,
capricho de un destino cruel y duro,
recuerdo del sufrimiento mudo
que padezco por las flechas de cupido.

Muero al estar enmudecido a tu lado,
vivo por sentir de tu mano un roce,
muero al estar de ti apartado,
vivo por decirte lo que siento a voces.

Así se entere la Corte Celestial,
envidiosos de amor;
así se entere Satanás,
celoso de pasión.

Muera la luna al verte risueña,
al ver tus ojos cristalinos,
muera de celos la diosa más bella.

Mas, muera yo por ser necio cobarde
por no haberte tan siquiera un beso robado.