15 de septiembre de 2024

De oscuridad a la luz

Con mente liberada,
mis labios se arquean sinceros.
Con alma alterada,
mis sueños libres aletean.

Sin lágrimas derramadas,
mis ojos pardos se elevan.
Sin heridas encarnadas,
mis pulmones se hinchan aliviados.

Tanto tiempo en la oscuridad
y al fin puedo ver la claridad.





16 de noviembre de 2020

Una segunda oportunidad

 - ¿Y ya está? ¿Eso es todo? - me pregunta ella sin tan siquiera mirarme a la cara.

- ¿No sé qué más quieres que haga? Ha sido mi elección...

- Siempre hay otra opción. Debiste pensártelo mejor.

- No podía más con todo esto. Llevo mucho tiempo sufriendo.

- ¿Y crees que esta ha sido la mejor solución? ¿En serio? - por primera vez me mira, debajo de su capucha negra vislumbro su rostro del color de nácar. Lo cual en otra ocasión me hubiera asustado, sin embargo, esta vez ni siquiera me sobresalté.

No sabes lo que es perder a alguien que quieres tanto. - de forma casi inconsciente inclino la vista hacia el suelo.

- Cierto, no lo sé. Pero he visto su sufrimiento... Y también el de los demás.

- Pues es un sentimiento que te ahoga, te hunde tanto que parece que vayas atravesar el suelo. Solo piensas en cuándo llegará tu hora.

- Aaaihh - suspira - Tantos mortales temerosos de la muerte, mientras otros la desean. Es irónico.

- Puede... Pero pienso que ha sido lo mejor que he podido hacer.

- ¿Con lo "mejor", te refieres a lo más fácil?

- Bueno... Algo así

- Entiendo. ¿Y qué crees que pensaría Natalia?

- ¿Conociste a Natalia? - no puedo evitar poner cara de asombro y al instante caigo en la cuenta - Ah, sí... Por supuesto. - dejo escapar una pequeña sonrisa agridulce - Pues estaría feliz de volver a encontrarnos.

- ¿Y qué más?

- ¿Cómo que qué más?

- Su primera impresión sería de felicidad, pero después... ¿crees se alegrará cuando se entere de lo que has hecho?

- Eh, pues...

- Dilo. Sí o no.

- ¡No! - grito y me tapo parte de la cara con las manos - Por supuesto que no.

- Ahí está. Ella es una persona buena que te quería mucho. Le romperá el corazón saber que te has suicidado por ella.

- Ya está hecho.

- Hecho está, pero ¿y sí pudieras regresar y vivir por ella?

- ¿Podría?

- Sí. Aún no estás muerto.

- Pero si me arrojé desde la azotea. ¿Cómo puede ser eso?

- Eso amigo mío, los de arriba lo llaman milagro. - hace una señal con el dedo - Parece que alguien está velando por ti. Aprovechar esta oportunidad solo depende de ti. ¿Qué vas a hacer ahora?

- Viviré. Viviré por mí mismo, por mis amigos, por mi familia y también por Natalia. - inconscientemente aprieto los puños

- Así me gusta.

- ¿Y cómo vuelvo?

- Cierra los ojos y confía en mi - le hago caso, cierro los ojos con fuerza. - no los habrás aún - noto como pone su huesuda mano sobre mi rostro, me da un poco de repelús, pero aguanto para no manifestarlo.

Pese al sentimiento de repulsión al inicio, su mano se empieza a volver más suave. El frío que antes emanaba de ella ahora es calidez, una calidez que se extiende por mi cara y empieza a bajar hasta invadirme todo el cuerpo. De entre la oscuridad surge un pequeño punto de luz, que se va, poco a poco, haciendo mayor, a tal punto de cegarme. Si no tuviera ya cerrado los ojos, por acto reflejo, lo hubiera hecho, lo que hice fue apretar más mis párpados. Todo se hizo luz y calor.

- Parece que reacciona - escucho de nuevo una voz femenina y dejo de notar la presión de la mano.

Abro los ojos. Pestañeo varias veces para recuperarme del destello anterior. Delante mía me encuentro una mujer con bata de hospital, piel blanca y cabellos negros. Una doctora. Miro a mi alrededor de forma alterada, este lugar parece ser un hospital. Vuelvo a mirar a la doctora y observo como tras guardarse en el bolsillo lo que intuyo que es una pequeña linterna, me dedica una amigable sonrisa.

- Me alegra ver que has decidido volver.



20 de agosto de 2020

Una vida sin ti

Ahora, ocioso 
me pongo a pensar.
Ahora, distraído
me pongo a imaginar.

¿Cómo sería una vida sin tu cariñosa sonrisa?

Como una noche sin oscuridad.
Como una estantería sin libros.
Como un pez sin poder nadar.

¿Cómo sería no volver a ver tu tierna mirada?

Como una marea sin mar.
Como un pájaro sin alas.
Como una canción sin compás.

¿Cómo sería el olvidar tu nombre?

Como un carnaval sin disfraz.
Como un samurai sin katana.
Como una sopa sin pizca de sal.

¿Cómo sería una vida sin ti?
Como... Sería como...
No podría imaginar una vida si tú no estás.






9 de abril de 2020

Bon Voyage!


Confinada en mi casa, estas cuatro paredes me encierran y se van acercando poco a poco como en una de esas trampas típicas que aparecen en las películas de Indiana Jones.

Necesito escapar de esta prisión, huir de este temor, de las voces de los atemorizados. Ir lejos, lo más lejos que pueda.

Mi corazón guía mi índice que se mueve por infinidad de posibles destinos:

¿Estados Unidos…? No me apetece

¿Francia…? Bonita, pero no

¿Reino Unido…? Quizás otro día

¿Oriente Medio…? Mira, me apetece una tierra exótica

Cojo mi billete, solo de ida. Pues no sé cuándo volveré.

Palpo las letras impresas en él: “Las mil y una noches”. Bon voyage









29 de enero de 2020

... noventa y ocho, noventa y nueve y cien. ¡Ya voy!

A pesar de ser tan joven entonces, lo recuerdo perfectamente. Con todo lujo de detalles, como se suele decir.

Estaba yo comiendo con mis padres, cuando oímos ruidos de vehículos fuera de la casa. Mi padre echó un vistazo por la ventana, con precaución de no ser visto desde el otro lado. Entonces se ajetreó y le dijo mi madre algo que no pude oír con nitidez, algo así como "Nos encontraron" creo. Mi madre me agarró de la mano y me guió hasta otra de la habitación. Nos escondimos en un agujero que había oculto en la pared.

Mi madre me sentó sobre su regazo y me rodeó entre sus brazos. - Mamá, ¿qué ocurre? ¿por qué nos escondemos?- pregunté

- No te preocupes mi niña. - me contestó con el tono más cariñoso que pudo - Estamos jugando al escondite. Papá tiene que venir a buscarnos, pero es muy importante que no nos descubra. Sino perdemos. ¿Lo has entendido? -

- Sí, mamá -

Se oyó un fuerte golpe proveniente de la puerta, continuado de gritos en un idioma que en aquel momento me resultaba desconocido. Más tarde supe que se trataba de alemán. 

Mi madre me tapó la boca para que no emitiese ningún sonido. Se escuchó un disparo. Aquello me sobresaltó. Mi madre me sujetó con más fuerza aún con el brazo que me rodeaba la cintura. Me fijé en que sobre mi hombro caían sus lágrimas. Aún no sabía lo que estaba pasando. 

Se oyeron muchos ruidos durante la media hora siguiente: golpes, gritos, otros disparos, hasta que todo cesó con el ruido de los motores de los vehículos. Mi madre me destapó la boca y seguimos acurrucadas un tiempo, hasta que por fin me dijo: - Ya es hora de cambiar de escondite. No queremos perder, ¿verdad? - esbozó un sonrisa temblorosa con los ojos aún humedecidos.

No emití ningún sonido, solo asentí. Antes de salir de la habitación mi madre me tapó los ojos, susurrándome que era parte del juego. Ese fue el último día que vi a mi padre y aquella casa.

Han pasado muchas décadas desde aquello. He vivido mucho gracias a él y a mi madre. Ahora estoy cansada, postrada en la cama de un hospital. Ya me cuesta respirar, e incluso hablar. Creo que ya ha llegado mi hora. La hora de que sea mi turno de buscarte, papá. Espero que estés preparado, porque yo sí.

Uno, dos, tres, cuat...





19 de enero de 2020

Reseña Los espejos de Whitney Rose


Título: Los espejos de Whitney Rose
Autora: Marisa M. R.
Año de publicación: 2017
Género: fantasía, aventuras, romance       
Número de páginas: 656



¿CUÁL ES LA SINOPSIS?
Cuando Grace decide independizarse al fin y disfrutar de su autonomía y amada tranquilidad, se ve de pronto atravesando un espejo que la llevaría un mundo dividido en doce reinos, cuyos habitantes la buscan o bien para aniquilarla o bien para hacer cumplir una antigua profecía.
En su aventura llena de incertidumbre se encontrará con espejos mágicos, criaturas mitológicas un tanto peculiares y algún que otro humano que querrán ayudarla a encontrar su camino, aunque ese camino no tiene por qué ser el que ella desea, ni tampoco el esperado.


¿CUÁL HA SIDO MI IMPRESIÓN?
Por lo general, suelo leer libros de fantasía de autores bastante conocidos como por ejemplo El nombre del viento o Eragon. Esta obra, a diferencia de las anteriores que me he leído del mismo género, posee una narración ligera, sin descripciones pesadas ni pomposas, y con un lenguaje bastante cercano y cómodo.
En muchas historias encontramos un elegido o salvador habilidoso y sin ninguna duda a la hora de sacrificarse por los demás, por el contrario, Grace es una persona normal y corriente, con sus inseguridades y dudas que se encuentra perdida en un mundo extraño.
El mundo que Marisa ha creado, lo encuentro bastante interesante y original que guarda magia en espejos, conviven multitud de criaturas extrañas y bien detalladas, cada uno con sus culturas.
Ha habido momentos en los que el libro no me ha enganchado y otras en los que no quería soltarlo, pero lo que más destaco son los momentos en los que el libro ha llegado a transmitirme emociones, ya sea por algún momento cómico, frustrantes, tristes o tiernos.

Resumiendo, me ha gustado el libro, los personajes, sus historias y estilo de narración, aunque no me ha gustado tanto el desenlace. Y no dudo en seguir leyendo a esta autora cuando ya me haya quitado de en medio algunos libros de mi lista de lectura.



MI PUNTUACIÓN




30 de octubre de 2019

Otoño

Hace el viento de octubre
Por Carretera, Forestales, Temporada, Otoño, Paisajeque vuelen las hojas en bandadas,
entre marrones, rojos y verdes,
despegando desde las ramas.

Se inunda el bosque
de sabores a castañas,
de tonos apagados,
de olores a tierra mojada.

Algunas hojas aterrizan,
otras se quedan atoradas,
las últimas que quedan
seguirán siendo arrastradas.

Por cada sentido, mil sensaciones.
Por cada mil sonidos, una pisada.
Lo que antes fue terral
ahora es brisa sosegada.

Es la estación otoñal
una hermosa obra coloreada.






11 de agosto de 2019

Ruptura

Es el reloj de arena
que va en contra de la gravedad.
El tiempo se ralentiza,
casi se detiene.

Cuentas cada segundo,
cada suspiro.

Tus pulsaciones se detienen,
tu corazón ya no responde,
acaba de ser hecho añicos.

Observas con detenimiento,
con amor y dolor,
la espalda de la persona
a la que tanto amas
dejándote con su último 'adiós'.

Ahora estás como un muñeco de hojalata:
frío, rígido y sin corazón.



21 de marzo de 2019

Pisadas invisibles


Pisadas sin huella
sobre los adoquines,
huellas invisibles
con historias inimaginables.
Imagen relacionada

Pisada sobre pisada,
historia sobre historia.
El tiempo borra su rastro,
pero no su recuerdo.

Aterciopelada arena
que borran huellas
como si fuesen grafito y goma.

¿Cuántos pasos habremos
dejado en nuestro camino?

¿Cuántos nos quedarán hasta
llegar a nuestro destino?




30 de septiembre de 2018

Cicatrices

Los errores que cometemos
son las cicatrices que surcan
los rincones de nuestro cuerpo.

Hay cicatrices pequeñas,
medianas o tan grandes
que nos cruzan la espalda.

Cicatrices hechas por amor,
 por odio o por orgullo de uno mismo.

Cicatrices que creemos olvidadas,
pero que ahí siguen,
incrustadas en nuestra piel.

Hay marcas que se pueden
ocultar al mundo y
otras con las que tenemos
que lidiar día a día.

Sin embargo...
La peor cicatriz posible.
La peor de todas ellas.
Aquella que más ocultamos.
Es la que es invisible.
Es aquella que no deja fisuras en la piel.
Sino, en nuestro alma.



16 de julio de 2018

En bote a la deriva


La cuna donde me mecen las olas,
la tumba que me ha salvado la vida.

Una vida ahora rodeada
por la nada y el todo
del océano.

Mi garganta áspera y seca,
mis pies empapados
y mi torso medio quemado.

Las aves me sobrevuelan,
ya no sé si para salvarme
o terminar de matarme.

Ya solo sé que estoy delirando.
Deliro con encauzar mi rumbo
sin perecer en el intento
y caer en el olvido.






11 de marzo de 2018

El primero de muchos

-Mamá, ya he terminado los deberes. ¿Puedo ver la tele?- preguntó Guille mostrando una tierna sonrisa de niño bueno.

-Sí, claro. Puedes ver un rato la tele - la madre ni siquiera le dedicó una mirada. No apartó la vista del libro que sostenía sobre su regazo.

Aunque había conseguido su pequeño objetivo, Guille no se movió del sitio. - ¿Por qué estás leyendo? ¿A los mayores también os mandan deberes?

A Carmen, que así es como se llamaba la madre, le divirtió la pregunta de su hijo y dejó escapar una pequeña y mal disimulada carcajada. Desvió lo mirada al pequeño que tenía en frente y le respondió - A los mayores no nos envían deberes como en el cole. Estoy leyendo porque me gusta.

-Puag, ¿te gusta leer?- el niño puso la misma cara que como cuando le obligan a comerse el brócoli -Pero si leer es lo más aburrido del mundo mundial.

-No, leer es muy divertido. Es como ver la tele.-

Guille pone cara de "no comprendo". Mira el libro de su madre por encima. - Pues yo no lo veo. Aquí solo hay palabras, ni siquiera tiene dibujos.

-No son solo palabras. Es lo que te cuenta, lo que transmite.-

-¿Lo que transmite?- quiso saber el niño.

-Sí, ven. Siéntate aquí.- la madre da una palmada sobre el asiento a su derecha. El chico la obedece y se sienta. - Este libro fue el primer que libro que leí cuando era pequeña. Se llama "El caballero de la armadura oxidada" .-

-¿Por qué tiene la armadura oxidada? ¿Se ha bañado en la piscina vestido?-

28 de febrero de 2018

El corazón del bosque (Reto Literup 2018 #7)

El reto que he elegido este es el número 7, que trata de hacer un relato ASMR (aunque yo lo he adaptado a verso para que sea más agradable a la vista). Un ASMR (Autonomous Sensory Meridian Response / Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma) tiene como objetivo provocar bienestar y relajación, en el ámbito de la literatura suelen estar ambientados en la naturaleza:


El sonido sordo del viento
acaricia las briznas de hierva,
haciendo que se muevan
como si fueran las olas
de un mar en calma.

La copa de los árboles
produce un afecto de baibén
en armonía con la hierva,
haciendo caer algunas hojas al suelo.

Una, dos, tres hojas menos en el árbol.
Caen letamente como si no quisieran
dejar su hogar.
Cuatro, cinco, seis hojas más en el suelo.

Entre las hojas que yacen en el suelo,
pequeñas huellas de animales.
De ciervos, ardillas y gorriones.
De conejos, mapaches y zorros.

20 de febrero de 2018

La magia de la música


Es el mago sin magia
que con sus dedos
 dibuja las palabras.

Es la sirena con piernas
que con su canto
a los piratas hipnotiza.

Son las cuerdas
que danzan
al ritmo de los dedos.

Son las notas
que entonan
los dulces cantos.

Son aquellos músicos,
compositores y cantantes
que hacen que los poemas
se conviertan en canción.

Todo aquello es melodía.



24 de enero de 2018

En tiempo de moscas (Reto Literup 2018 #1)

Para mi primer reto de Literup he elegido el número 1 (escribir un relato cuy argumento sea tu chiste preferido), ya que me ha parecido divertido y que yo recuerde nunca he escrito ningún relato humorístico.  En este caso, no he elegido mi chiste favorito, sino uno de los de mi infacia (el cual resalto en negrita). Espero que os divierta leerla, tanto como a mí escribirla:


-Era yo una mosca pequeña cuando, una vez, mi padre y yo volábamos sobre la cabeza del señor Guzmán y me dijo mientras la señalaba "¿Ves esa calva, hijo?" y después de que yo asintiera con la cabeza, continuó "Pues cuando yo tenía tu edad, tooodo esto era bosque", yo le pregunté qué era lo que ocurrió y él me contó que cuando él era joven el señor Guzmán cogió piojos, por lo que tuvo que raparse la cabeza al cero, es lo que hoy se conoce como... ¡Oye, Marina! ¿Me estás escuchando?

-Sí, sí, abuelo. Algo de que había unos piojos calvos- respondió su nieta, ¿no?

-No, eso no es. No me estabas escuchando. Estás con el móvil, como siempre.- el abuelo mosca agitaba su bastón a modo de sermón.

-Abuelo, es que tus historias son muy aburridas y la mosca que me gusta acaba de comentarme en Moscagram. ¡Ha dicho que salgo muy guapa! ¡No me lo puedo creer! Verás cuando se lo cuente a Susana, va a flipar.

-¿Y eso es más importante que escuchar a tu abuelo?

14 de enero de 2018

Mi frasco de la felicidad


Ya no derramaré
más lágrimas de tristeza,
las últimas las guardé
en un frasquito de cristal
y en la oscuridad del sótano
las he dejado madurar.


Dentro de algún tiempo
el recipiente abriré
y se esparcerán
por todos lados
lágrimas de felicidad.

6 de enero de 2018

El único regalo de la lista

Eran días después de Nochebuena, al pasar por la habitación de mi hermano pequeño, lo vi con la cabeza agachada sobre el escritorio, estaba escribiendo. - ¿Mi hermano haciendo deberes en vacaciones? ¡Qué raro! - pensé. Así que me acerqué por la espalda para observar qué estaba haciendo.

- Pedrito, ¿qué estás haciendo? - mi hermano dio un sobresalto en su asiento y cubrió algo rápidamente con recelo.

- ¿Y a ti qué te importa? - me respondió mi hermano.

- No seas tan borde, solo te estaba preguntando - conforme yo intentaba echar un vistazo, Pedrito se echaba cada vez más sobre la mesa, pero dejó el hueco suficiente para dejar que asomase un trozo de papel.

- Estoy escribiendo la lista de los Reyes Magos. Hala, ya lo sabes.-

- A ver - cogí la esquina de papel que sobraba y de un tirón fuerte se lo arrebaté.

- ¡Oye! ¡Dámelo! ¡Es mío! - mi hermano, nervioso, se puso de pie e intentó quitármelo. Nada más tuve que poner el papel sobre mi cabeza y, voilà, ya no llegaba. Fue divertido ver como daba saltitos. - ¡Mamá! ¡Sonia no me deja en paz!

- Ahora te lo devuelvo, solamento quiero ver lo que has escrito.- la carta empezaba con el típico "Queridos reyes magos, este año he sido muy bueno..." , así que voy a lo importante: "Solo quiero un regalo, que vuelva Ruffy, lo echo mucho de menos". Ruffy era nuestro perro, ya era muy mayor y llegó al otoño. Todos lo queríamos mucho, era muy tranquilo y cariñoso, a mí me estaba costando superarlo, pero mucho más a mi hermano. No me esperaba algo así, me quedé sin palabras.

Bajé la carta y Pedrito me la quitó de las manos, en seguida se fue corriendo de su habitación. Me sentía mal, no solo por haber recordado a nuestro perro y los momentos tan buenos que pasamos con él, sino también por haberme metido con mi hermano.

Pasaron los días hasta que llegó la fecha señalada en el calendario. Mi hermano fue el primero en despertase, escuché como corría por pasillo hacia el salón. Me levanté de un salto de la cama y lo seguí. Vi cómo rebuscaba ansioso entre los regalos, los revolvió todos, miró debajo del árbol, detrás de sofá, por toda la habitación.

29 de diciembre de 2017

Los tonos del silencio

Me susurra un silencio
de color blanco,
en él oigo claro
lo bueno de la vida.

Un silencio agradable,
sin disputas ni tristeza,
algo reconfortante.

Me grita un silencio
de color oscuro,
en él escucho
todo lo malo de cada día.

Un silencio inquietante,
sin alegrías ni viveza,
algo preocupante.

Ambos unen sus sonidos,
ya no los distingo como antes,
ahora solo perciben mis oídos
un tono de silencio
para cada momento.




17 de diciembre de 2017

Criaturas y leyendas - El triángulo de los suicidas

El sol brillaba con fuerza mientras Luis se entretenía vareando olivos. El joven alcalaíno golpeó las ramas de uno de los árboles con desgana y recogió las uvas que se habían caído al suelo. Se acarició la frente perlada de sudor mezclada con suciedad, se sentó bajo la sombra del árbol para descansar un poco antes de continuar. Parecía muy a gusto, tanto que, poco a poco, fue cerrando los ojos y se quedó profundamente dormido.

El ambiente había enrarecido, nubes oscuras se abalanzaron sobre todo el campo, apagando aquella claridad primaveral. El muchacho se despertó al notar un repentino aire frío que empezaba a helarle la punta de la nariz y de las orejas. Se frotó enérgicamente los brazos en busca de calidez, sin embargo solo le sirvió para descubrir que las yemas de los dedos ya no eran capaces de percibir el tacto. No comprendía como de un día tan caluroso había pasado a un día típico de enero. Echó un vistazo a su alrededor, todo cuanto veía había cambiado a una tonalidad morada.

Se levantó y dispuesto a coger el cesto en el cual había guardado las uvas que había recogido, se quedó petrificado al oír un ruido extraño. Lo cierto es que Luis lo único en lo que estaba pensando era guardar lo recogido y entrar cálida casa, no obstante, otra idea le invadió, alguien podría haberse colado en sus terrenos para robar, aprovechando la ausencia de su padre y sabiendo que él haría más bien poco.

 A simple vista parecía el campo tranquilo, prestó un momento de atención por si oía algún otro ruido. No oyó nada más, sin embargo no se quedó tranquilo. Llevó el recipiente de uvas junto con las demás y decidió darse una vuelta por el terreno, a fin de buscar algún indicio de que alguien o algún animal hubiesen entrado.

2 de diciembre de 2017

¿Quién es ella?

¿Cuál es el nombre de ella?
Sería largo su mención,
pues muchos tiene para enumerar.

¿Cómo la conocista a ella?
Un mal día apareció
como una tempestad.

¿Qué fue lo primero que sentiste por ella?
Primero sentí desazón,
seguido de un tormento fatal.

¿Por qué te aferraste tanto a ella?
Fue única que se preocupó
por mí, cuando tuve necesidad.

¿Cómo decidiste dejarla a ella?
Un día a mi vida alguien llegó
y me dijo que conmigo quería estar.

¿Qué pasó entonces con ella?
No hizo falta más, sólo desapareció.
Es lo que tiene haber estado con la Soledad.